La pregunta que más nos hacen no es “¿cuánto cuesta el producto?”, sino “¿por qué me ha costado mucho más de lo que pensaba?”. La respuesta casi siempre es la misma: se calculó el margen sobre el precio de fábrica y se olvidó el landed cost, es decir, el coste total del producto puesto en tu almacén.
Los 7 costes que se escapan
- Flete internacional. Marítimo, aéreo o ferroviario. Las tarifas fluctúan mucho, así que un precio de hace tres meses puede no servir hoy.
- Arancel de importación. Depende del código TARIC de tu producto. Un error de clasificación puede significar pagar de más durante años.
- IVA de importación. Se liquida en aduana sobre la base imponible (valor + flete + arancel), no solo sobre el precio del producto.
- Despacho de aduanas. Los honorarios del agente y las tasas asociadas al levante de la mercancía.
- Tasa de plástico y responsabilidad de envases. En España, el impuesto sobre envases de plástico no reutilizables y las obligaciones de RAEE o SIG afectan a muchas categorías y a menudo se descubren tarde.
- Seguro de la mercancía. Un porcentaje pequeño sobre el valor que evita un problema enorme si algo sale mal en tránsito.
- Última milla y almacenaje. Del puerto a tu almacén, más posibles costes de demora si la documentación no está perfecta.
La regla práctica
Un producto que sale de fábrica a 1,00 € puede acabar costándote 1,40-1,80 € puesto en tu almacén según la categoría y el origen. Si fijaste tu precio de venta sobre ese 1,00 €, el margen que creías tener no existe.
Por eso conviene calcular el landed cost antes de cerrar el pedido, línea a línea. Para eso hicimos nuestra calculadora de landed cost: metes tus cifras y ves el coste real desglosado, incluidos el impuesto de plástico, RAEE y el IVA de importación.
Dónde se gana dinero de verdad
El landed cost no solo evita sustos: es donde está el margen. Optimizar el Incoterm, consolidar carga, clasificar bien el arancel o negociar el flete puede mover tu coste final varios puntos porcentuales. Ahí es donde un socio con presencia en origen aporta más que en el propio precio de fábrica.
¿Quieres que revisemos tu estructura de costes? Agenda una consultoría de 30 minutos.